.Destellos de luna.
El hombre de mediana edad, subía por la calle larga y angosta, las casas que limitaban la calle estaban cerradas; era una noche particularmente fría.
Los muros que oyen, la ventanas que miran, las puertas ausentes, los faroles que iluminan con un haz de luz pálida le hace compañía, cada farol lo acompaña con su sombra hasta el siguiente farol, multiplicando su sombra, dándole el movimiento cinético de realidad virtual, por calles de piedras que reflejan pasos de soledad sobre lo ya andado.
Juegos de sombras, proyecciones en dimensiones paralelas, luego un gato se asoma en una esquina sus ojos intercambian brillos, cientos de centellas de mirada viva.
Sí volteó, varias veces para mirar hacia atrás; quiso ver a su faz, quiso imaginársela como tantos años atrás en el inicio de la primavera, juntos a los cerezos de intenso blanco en flor, Ángela, pero lo único que captó fue aquella larga, angosta calle poco iluminada, como senderos de laberinto.
No, no esta Ángela, ni aquella, ni otras, tiempo ultimado, fuera de lugar, hay un tiempo para todo reflexionó.
Caminaba con paso pausado, medido dentro de sí una vida que era larga, angosta como aquella calle, en esta noche; así de particularmente fría, que lo hacia recogerse en sí, que lo hacia asomarse a la soledad, que lo hacia trasfigurar el espacio dado, ese tiempo asignado.
Cuando llegó a las escalinatas volteó nuevamente, le vino la impresión de la imagen de aquella mujer a su mente, no es justo, la verdad que no es justo, que un hombre no haya alcanzado aquel único y gran amor.
Después subió las escalinatas; la casa de estrecha fachada aprisionada entre dos muros, de estrecha visión; entonces hubo un estremecimiento viendo aquella casa, se trasfiguro lo que él era; un lugar de soledad, desértico, vacio de afectos, no es justo se repitió.
La casa fría, sola, sin orden establecido, oscura y sombría; definía el orden anarquista, Hombre estado, en la pared pendía la bandera roja y negra de sus ideales políticos; El gobierno de ninguno murmuro.
Introdujo la llave en la cerradura, encendió la lámpara, en la que su humor se reflejó, como se siente un hombre que no puede satisfacer su afecto dentro de sí, entonces se revuelve hacia su soledad, la encara, la enfrenta por única compañía.
La mesa escritorio eran en franco desorden, pensó; ¿Desorden?
Pero sí se donde esta cada cosa.
¿No habrá orden dentro del desorden?
¿El universo no se generó del desorden?
El caos del cosmos es el orden pre establecido de la materia.
El manuscrito lo había iniciado mucho tiempo ha, pero no lograba concluirlo, condición inconclusa del verbo ser; una vez más leyó, una frase que le quedo impresa y que la meditaba desde algún tiempo;
“Él escritor es inspiración.”
¡Que estúpido!
¿Como podría generar desde una acción no tangible?
Se necesita sustancia y método para escribir, búsqueda, ensayo y error, una necesidad imperiosa que domina sobre todas las cosas, inclusive sobre el emocional, además de un recorrido de vida, la acción empírica.
“Cada hombre adolece de alguna necesidad.”
¿Entonces porque no terminas? se dijo a si mismo.
Es por conceptualización, como podría escribir el poema más hermoso jamás escrito, como podría encontrar la palabra que definiría la belleza en toda su inmensidad, en toda su intensidad, aún así sería todo incompleto delante aquel vacio que probaba, delante los afectos perdidos, que lo hacia vacilar sobre lo inconcluso del ser.
No se debería escribir algo que no fuera inmortal, que no tuviera una verdad de fondo implícita; no es justo, no tendría sentido, ni una razón de ser.
Aquí reducido a mi mínima expresión de ambición material, solo, sin medios económicos, olvidados por todos, se vive solo para dar cumplimiento a este deseo de escribir, bajo la condición única, sin el sentido de vivir dentro del marco social; en ausencia se podría decir de cada influjo de obediencia a las conveniencias impuesta.
Me quedaría solo dentro de la irradiación del eterno, abriría la puerta del conocimiento, así poder substraer de allí la verdad, si un manuscrito con la verdad única; inmutable en el tiempo y en el espacio, que pudiera culminar en mi autorrealización del ser.
Eso seria justo; he perdido todo en la búsqueda de la verdad, no tengo ni siquiera un amor donde poder reclinar mi cabeza en las horas que anteceden al duro invierno, no tengo un fuego que me de su calor.
La vela vacilaba entre danzas de sombra, el hombre de mediana edad madura, siente el frio que penetra en su cuerpo, toma la cobija y se envuelve en ella, los dedos están helados, pero es un estimulo, es un impulso, que parte dentro de sí, recuerda que las ideas innatas revelan al hombre el principio activo de cómo razona el universo, razona el universo; no hay nada al azar dentro de el universo todo ocupa un espacio, posee una acción, una propiedad, por ello cumple una función especifica, por eso posee implícita una razón de ser; una piedra razona según su función y su propiedad de esa misma manera lo hace el entero universo; siendo yo incluso en el, alcanzando la armonía del reino de los cielos se abandona todo y así se conquista la unicidad mental.
¿La verdad?
¿Cuál?
Sería la suma de las realidades.
Seria en annamnesis; La capacidad que tendría un hombre de reconocer la verdad cuando estaría frente a ella, equivale a la aceptación del todo, sin perder la razón, la función y la propiedad de ser infinitesimal parte de este.
Una vez un hombre situándose en época de la antigüedad Griega clásica: se encontraba en una profunda meditación en la búsqueda de esa verdad única, que fuera inmutable en el tiempo y que trascienda al espacio asignado.
Sentado sobre la arena de una playa, vio a un niño, que había abierto un hoyo en la arena y con una concha la llenaba con agua del mar y la llevaba dentro el hoyo.
A cierto punto le pregunto:
-¿Niño que crees que haces?
-Quiero meter toda el agua del mar dentro este hoyo.
-No lo podrás hacer por muchas razones. (Le dijo tiernamente al niño presumiendo que él, sabía lo ingenuo de su acción). ¿No lo sabes?
El niño luego le contesto;
-¿Sí? ¿Y en cuantas razones entrarían en tú mente acerca de la verdad siendo esta un infinito?
-Estoy tratando de hacer una sola, en una única conceptualización.
-En cambió, yo el agua de mar la tomó por volumen y la traslado tantas veces como volumen hay, en si es un solo volumen.
-No lo lograras por múltiples factores, uno de ello es que el agua regresa al mar subterráneamente.
-La verdad, también porque cada vez que abras una realidad, esta se configuraría en otra realidad y la verdad será siempre una propiedad mayor de ella, y se forma por conjunto lo que conceptualizas será siempre incluida en ella en una razón mayor.
-Bien esa es la conceptualización; abrir a la realidad contigua.
-Una realidad no podrá nunca contener una verdad, así como un hoyo no podrá contener este mar según tú.
-Pero el agua que esta en ese hoyo contiene agua, que a su vez es propiedad de ese mar en equivalencia a su volumen mayor.
-Cada gota tiene la misma propiedad de los océanos, propiedad, pero no volumen.
-Una realidad; es una verdad circunstancial y temporal de substrato de espacio/tiempo.
-Bien entonces detente allí, en esa tú realidad muy bien conceptualizada, según propio entendimiento, siendo cada mente un entendimiento, tú conceptualización ¿Cuando de valor tendrá para el entendimiento general?
-Quiero la unicidad-verdad no puedo conformarme con esta realidad, invertí toda esta vida, vago errante en este mundo, las personas me ven extraño, soy un diferente, un anticonformista; me entiendes, por esa razón de mi andar errante en apariencia, pero concreto en el método y la sustancia, estimado infantil. Tú en cambio estas empezando tienes todo por delante, a mi me queda solo lo ya andado, lo transitado en el angosto de mi existir, solo el próximo invierno.
-Es una razón porque la convertiste tú única causa y eso cerro el esquema de la percepción real objetiva. ¿Lo ves este grano de arena?
-Sí.
-¿Que grandeza tiene según la razón que profesas?
-Infinitamente pequeño.
-Este infinitamente pequeño, es infinitamente grande pues dentro de el hay un universo compuesto de miles de galaxias, con millones de planetas que tienen mares con playas y millardos de granos de arena que cada uno posee dentro de sí tantos universos, que si pudiéramos salir de este planeta, a su vez del sistema solar, de nuestra galaxia y del universo en que nos hallamos, regresaríamos justamente a una playa como esta.
-¡Cómo! la verdad es inalcanzable, ¿Un infinito?
-La verdad es una búsqueda, dentro la cuál te reestructuras continuamente.
-¿La verdad no es una condición mental estable?
-Si yo parto para Atenas al llegar a ella, la verdad no es Atenas, es el camino hacia Atenas, ella es la circunstancia de mi brusquedad pero no el fin.
-¿La conclusión sería que la verdad es relativa, la realidad es irrelevante quieres decir?
-Claro; como la materia es una certeza, pero dentro es antimateria, que no se ve donde tú estas condicionado por lo que ves, la realidad es subjetiva, limitada por el espacio asignado, la época dada, nadie escapa a su época, pues lo máximo que logra es una proposición a una realidad distinta.
-¿Antimateria? o sea ilusión material, lo que cuenta en sí, es la fuerza emotiva con la cuál interpretamos esta realidad.
-Aquel pescador que ahora regresa de las faenas del mar, esta, tú realidad entendimiento no la vería, ni con la más detallada de las explicaciones. Lo que tú le dirías, haría del relato una acción inconclusa del entendimiento en él, estando él en ángulo obtuso del tuyo.
-¿Su realidad es un espacio a ángulo obtuso al mío? Simplemente porque la realidad es búsqueda de lo que es él en sí mismo, él es; lo que él no ve, porque su función y propiedad de ello crea una razón; Que esta en el vivir en este limite pre-establecido, que fue proyectado por alguien que a su vez tuvo la búsqueda y el anticonformismo con la realidad preexistencia a su espacio dado.
-¿Eso si es introspectivo, porque dentro del si mismo, esta el todo formado en la nada?
-La nada, sufriría de vértigo trataría de anular la entrada en el si mismo, materializándose así como lo hace con su racionalismo de la red, de lo que cuesta el pescado, de la cesta, del aceite, de su barco, una sumatoria de sí.
-¿Pero la nada es el Todo?
-El Todo, lo puedes descomponer en inteligencia, diseño, y concientización; configuración en conocimiento.
-¿Dentro de mi esta el todo?
-Sí hacia dentro del si mismo se sale al universo, no al externo es hacia lo interno, que se va al universo.
El niño se marcha y el hombre de mediana edad, se queda solo siendo anciano.
Concluyo de Leer el manuscrito hasta donde había alcanzado, en su fenomenología se debatía sobre esa verdad que no llegaba.
Mientras a ráfagas su mente vaga hacia el sentimiento inconcluso del amor de correspondencia lejana, momento en que el hombre tenia que convivir con su soledad, las manos se le congelaban instintivamente se gira hacia la chimenea, estaba apagada, un sentimiento de helarse lo embargo, y desde hace mucho tiempo. No valía la pena encenderla, se dijo, es injusto, pero hay que aceptarlo el invierno llegó, y consigo trae estas remembranzas, de sonidos lejanos, voces y palabras de olvido, el sutil sentir de una caricia añorada, así el paso de los años, el peso de la existencia se acumulan en este cruce de camino, cargar para regresar a vivir.
Componiendo realidades más allá de la línea física, para proyectarlas a una acción futurista.
El hombre y su laberinto, así como el fabricador de realidades del concepto existencia.
La vela se extinguió a tarde hora de la noche, se consumió sobre sí misma, la pluma se posó sobre el pergamino, con palabras de su último respiro, recostó su cabeza sobre el escritorio.
Donde la letra se dibujaba a si misma;
Sabes aunque no fui capaz de decirte aquella simple palabra que tú esperabas.
Se que mi mirada cada vez que se encuentra con la tuya;
Son dos seres que entran en simbiosis.
Son sentires de un profundo deseo que no logro expresar en la medida y en la intensidad que mi propio amor, sería capaz de generar una conmoción que se desataría en colisión, donde las épocas abrirían una brecha para contar de nuestro amor.
Sabes, bien que te busco de épocas inmemorables, sabes que mi amor es tuyo desde que se propuso el infinito, sabes que nuestro amor no tiene ocaso, es un sentir intenso, es un sentir inmenso tanto como son todas nuestras generaciones, sin limite de tiempo, sin confines de espacio.
Es mi paso un vacilar inconcluso, de un hombre que no tiene época, de un hombre que a ti ofrece lo que se es desprovisto del haber, son formas de amor recabadas de realidades propias, acciones autónomas, sentires diversos, no me puedo ofrecer si no como soy yo, un hombre desnudo del haber desértico de cada apetencia de humano sentir.
Sin contrato social, sin formas pre-establecidas del ser hipotecado.
Si quisiera vivir contigo solo instantes de amor profundo, legitimo, ilimitado en el autentico de un sentir que abrace nuestro infinito.
Así la prosa expuesta en planos adversos con las últimas gotas de tinta, las expide al éter en la búsqueda del amor ideal en tiempos y épocas que aún no han sido concebidas.
De las conciencias que se forman en las razones de los hombres, hay un dilema de búsqueda que impulsa ad adentrarse en espacios sin realidades.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario