°-Pueblo sin doliente-°
Cuando se toma la vía hacia oriente, desde Caracas, al llegar al valle donde están los pueblos de Guarenas y luego el de Guatire, al terminar la autopista yendo hacia Cagua hay un sitio llamado el Rodeo.
El que no sabe y el que no ve, se imagina de inmediato los vaqueros, caballos, manga de coleo, etc.
Imagina eso, a lo mejor cuando ve gente, mucha gente que llevando bolsa (Fundas) que se encamina hacia allá.
El Rodeo en su cruda realidad es una cárcel, sin lugar a duda, la peor entre las peores cárcel del mundo. (Un producto nacional).
Fue hecho cuando el Gobierno Socialcristiano (Violencia sobre los pueblos) que decidió hacer volar con explosivos el símbolo de la violación de los derechos humanos en Venezuela, la cárcel Modelo de Caracas, (La casa mayor) donde el diablo delego su maldad.
Cuando decidieron el trasporte masivo hacia la nueva cárcel, yo personalmente estaba en ese lote, claro en calidad de testimonio, para medir cuanta maldad existe aún en el universo.
Como el aparataje para trasladarnos montado por el ejercito fue de desembarco en Normandía, ese día llegamos sin inconvenientes, al nuevo centro de reclusión.
Las cárceles tienen un sistema de seguridad en dos niveles, máxima seguridad interna, mínima externa. Máxima interna o sea puertas blindadas todos encerrados, etc. y mínima externa.
En las cárceles de Venezuela, la seguridad externa la gestiona la Guardia Nacional, no es una seguridad máxima, es solo de ultimátum, sí te atreves solo a pisar el área de la tierra de nadie (zona de seguridad) ¡Te asesinan y basta!
Hay un corredor entre cerca y cerca que forma el recinto o llaman zona de seguridad.
En ese corredor el comandante del destacamento, parece que leyéndose una de mitología griega, metió una banda de gansos, estos animales son chillones y no te dejan acercarte mucho, sino forman un escándalo, que ni una parranda de borrachos forma un escándalo mayor.
Fue por aquella época, cuando uno de estos gansos, alzó el vuelo y cayó a nuestro patio, inmediatamente fue secuestrado por el hambre popular y guisado sin preliminares, un compañero tuvo la brillante idea de hacerse una almohada, con sus blancas y suave plumas.
Cuando regreso el comandante y le dieron el parte, que en la guardia tenia una baja plumífera, ordenó el asalto a nuestro pabellón.
Los que estaban de gariteros lanzaron la alerta;
-¡Agua!
-¡Marea verde!
-¡Alimaña nazi! (como los llamamos afectuosamente a esos vende patria).
El asalto a nuestro pabellón no es fácil, porque parte de la escalera de hierro la quitamos y el hierro fue reconvertido en chuzos, medio brazos y linieros (cuchillos y espadas) pero los nazi no se pararon en artículo, desde abajo empezaron a lanzarnos bombas lacrimógenas con los fusiles que disparaban los proyectiles y atinaban la puntería entre los barrotes de las ventanas, la resistencia fue y no fue, porque no los podemos explotar con la pólvora, así que nos limitamos a encaletar las armas.
Una vez sometida la población, nos bajaron a todos desnudos al patio, el comandante quería su ganso, que lo extrañaba inconsolablemente, por el que demostraba un gran sentimiento, que jamás yo hubiera creído, que un oficial de la guardia nacional tuviera esos sentimientos, como cosa rara de la vida.
Hasta que encontraron la almohada con las plumas del difunto ganso.
Delante a la evidencia de los hechos, el comandante decidió darnos una pela pero de grandes ligas, los guardias como buenos robots, prepararon el caminito verde, como 200 metros de pura alimaña verde.
Los nazi abanicaban las penillas al aire, ellas emitían destellos de brillos al contacto con la luz solar y un zumbido, nosotros el pueblo sufrido y doliente, seriamente nos encomendamos al redentor.
-Bueno lacras, parranda de ratas en grupo de a cuatro.
-No se detengan, corran no más.
Decidí correr en el lote con el Bembón, El Negro Felipe y Leonardo Chirino.
Cuando nos dieron la señal, partimos bajo una lluvia de plan de acero y patadas a producción industrial en rectilíneo constantemente uniformemente aporreado, en zic, zac, agachados, rodando por el pavimento, en salto de a triple salto mortal, etc. y caían sobre nosotros las penillas con constancias repetidoras, y por más astucia y agilidad que se ponía en la acción, me dieron una buena dosis de bioenergética activa.
Cuando se sintieron satisfechos de vengar al plumífero, nos ordenaron regresar al pabellón. Al ingresar al pabellón, nuestras cosas estaban tiradas por todos lados, que ni un huracán-tifón lo hubiera hecho mejor.
La harina para hacer las arepas, junto con la sal, el café, el azúcar, los espagueti, junto a la ropa y el agua que conservamos en tobos, eran una sola masa que endurecida parecía una piedra.
Los bughy (toldos) estaban destruidos, las cortinas que hacían las veces de pared, habían sido deshilachadas los colchones despedazados.
Lentamente reedificamos el campamento, como nómadas de espacios siderales, mientras la espalda, las piernas, el cuerpo entero emitía estímulos de dolores persistentemente, los compañeros del infortunio, encendían rusos (marihuana con crack), bazuco.
En eso estaba inmerso en mis razonamientos, contra este orden de cosas; el porque de este estado abusador en que nos somete por la fuerza, sin darnos igual condición de defendernos, frente al ejercito (divisa sin honor), bueno nos someten, pero no nos doblega, si vuela otro ganso seguro que termina de nuevo en la olla, deduje al final de cuenta, un día esos militares no tendrán tantos privilegios.
Oí un llamado hacia mí, que me llegaba con tardanza entre tantos enceres rotos y desperdigónados por allí y por allá, por todos lados.
-¡Epa Cheito! Te llaman al bughy de Carlito Moreno, parece que están organizando un Comité Revolucionario y quieren hablar contigo.
Me asaltó una duda, luego me perciné, porque a veces lo que se acostumbra es constituir un Tribunal del Hampa contra alguien y cuando el paciente llega, el veredicto es dado y sin apelo. Es llamado solo, para que este presente en el momento de su ejecución, al cuál según la praxis no puede sustraerse al acto, porque es el protagonista principal.
Cuando llegué a la celda de los Caciques, se encontraban reunidos como Comité Constituyente.
Además del Carlos Moreno, el Bembón, Leonardo Chirino, Negro Felipe, Andrés el Tostado y el Loco Julián.
Al entrar estaban en una animada discusión, Andrés al verme me dice;
-¡Cheito escucha a estos! el castigo les corrió la teja de una, pero de banda a banda de la platabanda.
-¡Stan locos é bola!
-¿Que es lo que è, mano?
-Nos vamos de revolución,
¡Sí, vale! aquí somos puro tipos sufridos y hombres de lucha, no nos vamos a calar mas este somete con los nazi.
-¿Bien, que es lo que van hacer?
-Nos Vamos de fuga con todo lo que demo.
-¿Otro túnel? Ya se nos han caído ocho.
-Nada de túnel brodel, porque no somos ratas.
-¿Como entonces?
-¿Por la puerta?
-¿Por la puerta? Que va, hay que pagar tremenda bomba, y plata no hay. (Soborno)
-¡No que va!, no vamos a pagar a nadien, nos vamos a fugar de frente, a la brava.
-¿De frente?
-Si nos vamos por la puerta, a la grande y de frente.
-Increíble, ¿Así de fantástico?
-Sí nos tumbamos una buseta, para el trasporte de presos al tribunal, forzamos la puerta y dele que son pasteles.
Me quede imaginándome la escena, no más.
-¡Claro! Esta todo bajo control.
-¡Bajo control! Si lui todavía me esta doliendo el ultimo.
-Bueno, pero no todo puede salir bien, escucha el resto; sometemos al vigilante (guardia interna) en el estacionamiento y de una nos llevamos el susodicho vehículo, agarramos la autopista, en la primera de cambio nos bajamos y agarramos monte adentro (foresta).
-Mire caballeros ustedes stan locos, por la tunda de plan que agarraron por culpa del ganso.
-No hombre Cheito estas amagando, ¿Somos varones o que?
-Estamos batallando contra todos esas bandas de delincuentes, soportando castigos ultrainhumanos, que más da, estas es por la libertad.
-No mijo (imaginándome la pela no más) conmigo no cuenten en esa aventura.
-No hombre Cheito, tú siempre con las frases de Bolívar ¿Como es que es? No a la esclavitud y ahora arrugas de lo feo.
¡Mas vale una libertad peligrosa que una esclavitud tranquila!
…Bolívar...
-Claro así es y si lo dijo Simón tiene que ser así.
-Bien estoy yo también, que no se diga que el Cheito del Marques dejó al pueblo abandonado en medio de una sampablera.
-¿Entonces cuantos es que somos, ¿Quiénes son los que van pa’ esa? mi pana.
Nos miramos a la cara y luego quedamos cinco en el movimiento por la liberación inmediata del pueblo cautivo.
Carlos Moreno, Leonardo Chirino; Negro Felipe, Bembón y yo.
En la máxima de las locuras, antes nunca imaginada por una banda de antisociales, pero corriendo en una de libertarios, eso sí.
Esa noche me tocaba hacer garita en el pabellón, nosotros Banda Activa del Barrio Chino, somos los que mandamos en el penal, pero las otras banda no son de meno y nos pueden atacar, ya que el allanamiento hecho por los Cuerpos Represivo del Gobierno Inconstitucional nos dejo debilitados de armamento; se llevaron dos revólveres, tres automáticas y 4 granadas, dos baldes llenos de cuchillos, el recicle tarda porque los reales escasean y pagarles el rescate a los guardias, tiene que ser en moneda de circulación legal y en buena cantidad contable.
Estaba como inquieto, la banda de los Macacos, hicieron una intentona de asalto esa misma noche, pero los recibimos a tiros, después llamé al Brujo Andrés.
Tú sabes como es, no creo en brujería, pero cuando los tiempos se anuncian en medio de tribulaciones, empiezo a creer en toda vaina, de sinceridad.
-Mira Andrés ayúdame a consultar la cachimba espiritual (Tabaco) que estoy un poco indeciso.
-¡Entonces no vayas! El que va a la guerra obligado, muere por devoción, mi pana.
-Ya di la parola y no es de varón culípandear delante los hechos, cuando están por convertirse en eventos, No es serio tú ves.
-Bien, voy a preparar el altar.
-Vaya que mando a comprar unos tabacos.
-Te mando a llamar, cuando esta listo el velado.
-Mira menor hazme una segunda cómprame tres o cuatro tabacos.
-¿Tabacos de malanga, Cheo?
-No, men cachimba espiritual, que es para consultar a los Santos.
Las noches en el penal, son una quietud de esas que te hacen entender el dicho; Sálvame DIOS de las aguas mansas, que de las bravas me salvo yo.
Me quede absorto;
"Carlos Moreno es de la Pastora, la parte de la ciudad vieja, es un tipo que la maldad lo que se llama maldad, no lo quiere ver a él ni en pintura, se dice que él, al diablo le expropio los cachos y la cola, y esta esperando pa' morirse para apoderarse del infierno, por esa razón, según los entendidos es que no se muere, ni el diablo lo quiere y como en el paraíso no puede andar para él no hay lugar en el más allá. “Suele decir que ese tal diablo con la maldad no tiene vida.” No se le puede dar la espalda es un buen combatiente, con los cuchillos, en un duelo pelea hasta contra tres, algunas veces viola a quien derrota, tiene de enemigo un batallón de presos, por los agravios, pa’ mi que no tiene alma, porque en su mirada no hay brillo, si lo ves bien en sus ojos hay como una profundidad, un vació, la nada, solo sombras de esas que anuncian tiniebla tremun.
Leonardo Chirino, es del barrio los Sintecho, marginalidad pura, no tiene ni raza, unas veces parece Zampo, otras mulato, a veces se le ve medio negro, de vez en cuando es así como trigueño, se le ve en la piel que parece cuero de caimán, no le entran ni el chuzo, ha llevado en la vida del bulto duro, desde que se asomó a la existencia, parece que al nacer en vez de darle una palmada le dieron un batazo, y desde que se acuerda, no ha hecho si no recorrer cuantos penales, hay en esta nación, empezando en los retenes de menores.
El Negro Felipe es del 23 de enero; es subversivo, perteneció a una célula guerrillera de Bandera Roja y es miembro activo del Grupo Subversivo los Tupamaros, harta guerrilla, él pero tiene formación política, con él me fió, porque sabemos que es contra el gobierno la insurrección en cuestión, por lo tanto hacemos razonamiento dentro del marco de amotinamiento popular en la que vivimos relegado en este sistema de exclusión social.
Bembón lo conozco de la calle, es de la California sur, se llama en realidad Jorge, Jorge Saavedra, es hijo de un alto funcionario del ejercito y la cachifa (servicio domestico). Pero lo criaron en casa, como se usa desde la colonia, hijo de español se queda en casa y lleva su apellido, eso es historia patria.
Nosotros dos somos de la urbanización, no somos marginales. Yo soy del Marqués de la frappé, alias el Cheito pero pa' los panas el cucaracha.
No somos Niche y no somos Pavitos, es lo que se denomina un "Tipo" podemos estar en cualquiera de las clase sociales, podemos alternar con cualquiera incluso con los malandros más bravos, bravo entre los bravos como se suele decir.
Vamos con Chehere de barranco o con Pavitas en una de derroche y galanteo. Claro con las pavitas es otra cosa.
La ultima que tuve, de la que batí duro por ella, se llama Ingrid Centeno lo más bello del este de Caracas. Cuando quedó claro que quería algo conmigo, yo ya había entendido que era un dañado; así que le dije es mejor que esto, lo dejemos hasta aquí princesa, porque conmigo vas a sufrir que jode, (V.S.Q.J.) ¿Tú ves?
Sí, algo bello que no merecía la pena de ser dañado.
-No, Cheo estoy contigo para lo que salga.
Me respondió, me quede mirándola un largo instante y después me dije; ella ni se imagina hasta donde llego yo, quedo como un recuerdo bello, algo imborrable, tanto que evocar su recuerdo en este establecimiento penal, me parece profanar un templo.
Eso fue una historia que termino mal, como tenia que ser.
La última vez que la vi fue en el Cto. Comercial del Márquez.
Creí en el primer momento que no me iba a saludar. Pero no fue así, me afrontó, con su mirada brillante y su sonrisa de chama bien, de sus ojos emanaba un brillo que aquel día me acerque a la dicha, la pude sentir y apreciar el lado iluminado del universo, y como las tinieblas estaban destinadas a retroceder.
Por ello en el silencio de mis adentro guardo su recuerdo como un haz de luz brillante.
-¡Hola! ¿Como estás princesa?
-¡Bien!
-¡Bien! ¿Y la herida?
-¡Sí, la herida me duele que jode chamo!
-Muñeca te lo dije varias veces; que conmigo vas a sufrir que jode. (C.V.S.J.)
-Bueno, es bien tú ves, solo quería saber como era la vida, ahora lo sé.
-¿Y ese anillo? ¡Te casaste!
-Sí, con Milton, el del Marques de atrás, se graduó de Doctor.
-Bien ese es tremendo tipo, oíste.
-Claro, era tú amigo.
-Princesa, lo siento le tengo que dar, que te vaya bonito.
-¿Porqué, te molesta estar conmigo?
-No, nenita es que estoy solicitado por los cuerpos represivos del estado, y en este Centro Comercial, abundan como el monte.
-Sí, chaito Cheito.
De pronto, sus ojos emanaron un destello fulgurante en que un atimo, instante en que el tiempo se detuvo, entre en un encantamiento y ella me dio un beso en la mejilla, un beso de amorcito divino, que solo las pavitas pueden dar, entonces sentí abrirse el paisaje encantado a mi alrededor. (Que bien ¿tú ves?)
-Cheito te quiero que jode, (T.Q.Q.J.) ¿Podemos en otra vida encontrarnos para vivir este amor que no tiene limite?
-Bien Princesa, pero vas a tener que esperar años luz, porque en este planeta todavía hay burda de maldad y la tenemos que reciclar.
-Aun así podríamos vivir en espacios ausentes, inmersos en nuestra dicha, haciendo caso omiso a los designios del alto.
-Seguramente, tienes toda la energía para abrir paréntesis en lo que ha de ser, pero quedaríamos fuera de esta creación, además tenemos todo la eternidad para reencontrarnos y vivir lo nuestro.
-Claro, ¡Muérete que sí!
-Bien, es una promesa, te amaré, más allá de la época asignada para nuestra forma existencial, siendo tú la que me iluminaras en estas tinieblas en las cuales me sumerjo en el día a día.
-Te amaré aún en valles de tinieblas, en tiempos de incertidumbre, aún en espacios adversos, aunque de día no te vea.
-Te esperare en dimensiones donde sola la luz tiene cabida, en formas armónicas más allá de lo establecido.
-Solo se que este fulgor, que es un destello del profundo de mi ser, solo funciona delante tú presencia, princesa linda.
Después se fue, me quede mirándola, su caballera rubia como emitía reflejos de luz solar, su caminar rítmico, y me pregunté; ¿Porque no le pude dar todo lo bien que nos queremos?
¿Por qué en la vida no se escoge el rol que esta delante de nosotros?
Vainas de Estigma del Caín y esa rata del Milton, no me dijo nada que se había casado con ella.
-Epa garitero te llaman a la celda del Brujo Andrés.
El llamado me bajó de las estrellas en la que estaba con la Ingrid y me trajo de nueva en esta guarida de mapurites, en medio de este Nicherio tanto que hasta yo creo que estoy cambiando de color, después dicen que porque apuñalan a los tipos. “Por corta nota, no j-o-d-a-s.”
-Hazme una segunda de bien, aquí chamo, monta garita por mí, que estoy en una.
En la celda del Brujo Andrés, el altar estaba prendido en una de hechicería celestial, mis santos estaban alumbrados, aún lado guindaban mis cordones con el escapulario y la cruz, y esto me dio un sentimiento de paz, junto al olor a parafina, paso revista a todas las imágenes de santos, a los guerreros a la corte india, tomó mi carnet de Mr. Vikingo lo sujeto duro para invocar sus poderes.
Quiero rezar como hace tiempo no lo hago, de sinceridad con el todo, el mañana para ser sincero no lo veo, ni si quiera me lo imagino, esta cerrado a mi percepción y eso me abre un paréntesis.
Cuán difícil es entender el momento circunstancial que se abre delante mí.
Inicio mis rezos:
A la Santísima Trinidad para que vele sobre todo lo malo.
(Los fósforos los uno en tres y los prendo).
A las Potencias Yoruba; enciendo este tabaco, para evitar males mayores.
La cachimba espiritual desparrama su olor a tabaco y abre hacia las formas metafísicas.
Pero el tabaco se puso duro, como un tizón y negro, nada que hacer se quemaba por dentro como combustión y nada por fuera.
-Carajo Andrés esto esta como un tizón, caminos cerrado.
-Bien rézate esta oración Cheito para que abras caminos.
Espíritus en pena.
Escucha este llamado del que en tierra sufre.
Del que vive en incertidumbre.
Ábreme los caminos bien temprano por la mañana.
Que nadie me cierre los pasos, que no haya candado,
ni cadenas y que mi cuerpo aprisione.
Amánsame los caminos que van al norte, los que van al este,
los que van al sur, los que van a oeste.
Que la pólvora pierda fuerza dirigida hacia mí.
Que la mano que empuñe el puñal pierda vigor.
Que el enemigo y el gobierno sean derrotados en el mismo acto.
Guárdame almas del purgatorio en cada instante del crucial camino.
No me abandonen ni de día, ni de noche.
Aléjame de las injusticias, de las redadas, de los motines, de la caza del hombre, por el hombre.
Hazme vincente en la lucha, temerario en la batalla, inalcanzable en la fuga.
Corte celestial manteen tú divina protección a este hombre en cualquier situación de adversa condición.
…AMEN...
El tabaco, después comenzó a quemarse como tenía que ser, hasta que dio camino abierto, eso sí en múltiple dificultades, que sinceramente no quise profundizar, porque la historia parecía que ya la sabía, de esa manera dejar algo, para que lo hiciera el futuro.
El velado se llevó acabo toda la noche y deje mi cordón amarillo, azul, y rojo, con mi cruz y mi protección cargándose en el altar toda la noche.
También lo hizo el Negro Felipe y Leonardo Chirino. En cambio Bembón y Carlos Moreno que estaban fumando Piedra (Crack) hicieron caso omiso de consultar a sus santos y de paso dijeron que estaban peleados con DIOS que les había negado un favor.
La Mañana, llegó y me sentía, como si iba para el liceo a un examen final sin haber estudiado.
Nos armamos cada uno con dos paseos (cuchillos cortos)
Cuando salimos al aire una comisión de la banda del barrio Chino nos escoltó, como se suele hacer el día de traslado a tribunales.
Pero ese día, la mayor parte de las bandas no nos atacó, más bien nos dieron sus saludos de guerra. (Cada banda tiene su grito de guerra, ese día nos lo cedieron).
Los Tuyeros: ¡Vayan varones demuestren lo que es un malandro de verdad!
Los Pisitas; ¡Coraje y decisión cuerda de hampones!
Los Renegados; ¡Pa' tra ni pa' cojer impulso!
Los Macacos; ¡Estamos con ustedes!
Los Teatreros; ¡Así é mi pueblo!
De esa manera todas las tribus, que en ese centro carcelarios anidan, donde nos ha almacenado el Gobierno Nacional en situación de degrado, hasta los evangélicos; nos dieron, su
¡Gloria a Cristo!
Cerca del portón el Flaco Culebra, nos trajo una noticia.
-Miren no hace falta secuestrar al vigilante, (guardia interna) este va dejar calentando la unidad, así no se enculebran con el Ministerio de las Injusticias, ¡Bien!
-¿Bien? (Tan bien, que es bien malo), pensé.
El pueblo en general respondía como era, como debía ser, al Sublevamiento de Clase Oprimida en Contra el Autoritarismo de un estado ausente que gobierna dandole la espalda al pueblo.
Las rejas de entrada a los pabellones estaban abarrotas de gente, esperando la voz que anunciaba los traslados.
Pasábamos mirándolos a los ojos y en sus miradas había un reflejo de brillo de Reivindicación Popular.
¡Abrieron las puertas!
Al escuchar la voz, no sé porque después de tantos años me acorde de mi mamá, no sé de verdad, sentí un presentimiento como de volver a nacer.
-¡Tribunales de todas las Injusticias!
-¡Los Delincuentes que van a Tribunales de las Injusticias! presentarse al estacionamiento para abordar las unidades de trasporte.
-Bueno caballeros ahora si que é:
¡Patria o Muerte!
-Vamos a escribir esta historia como es.
-¡Bien vamonos de revolución de una!
Salimos en formación 5 en V como en inyección directa, Carlos Moreno iba en la punta, así el que mirase, sabia donde estaba el destino.
Nadie habló, el silencio era reinante, todas las puertas cerradas con la llave del miedo.
De una, en un solo dolor, sin contemplaciones; abordamos la unidad. Bembón agarro el volante.
-¿Sabes manejar bemba?
-A pues no soy ladrón de carro.
Arranco con todo, lo que la piazo de buseta daba y parecía una Ferrari encruzada con un tanque armado, la puerta la voló lanzándola por los aires. Que nos contagio un sentir eufórico, la alegría que nos embargo, de esa que llaman tísica y nos pa' arriba, pero tísica porque duran poco.
En lo inmediato, dos jeep de la Guardia Nacional se nos pegaron atrás, y nosotros sin pólvora para contrarrestar la guerra.
Disparándonos sin contemplación con los fusiles automáticos ligeros. Nos tiramos al piso, mas vale decir, aquí se escondió un cobarde a que murió un valiente, ¿o no? Sé que yo lo que hacia fue rezar, los otros me imagino que harían lo mismo.
Eso fue plomo cerrado, continuo y sin fin, atrincabola como lo llaman, era así de grande el escándalo, que cada proyectil que impactaba la unidad parecía un misil, que ni mis pensamientos oía.
Empecé a orar y me imagino que los otros hacían lo mismo, con el cuerpo pegado del piso y los chuzos en la mano.
-¡¡¡Agarra el monte Bemba!!!
-¡Que va! esto no responde ya a los comando, mi amistad.
Corría la buseta encima del hierro, hacia un ruido infernal, hasta que se paró sola. Los nazis nos rodearon y nos lanzaron un ultimátum;
-¡Bajen manos a la cabeza!
Milagrosamente estábamos aun en poseso de nuestras vidas, con vida que nos dolía y no teníamos una herida.
Eso si de una vez patada y carajazos de Puro Amor Patrio.
Cuando llegamos al comando nos desnudaron, nos pusieron una esposa en cada pulso, alzados lo suficiente para no poder bajar los pies al pavimento, si los bajaba el dolor era terrible.
Después empezó el plan de peinilla, esa tipo espada de acero que llevan los guardias, brillante a la luz del sol, se intercambiaban de dos en dos, así hasta que no nos quedo pellejo y la espalda era carne viva. Al rato cuando empezábamos a creer que el martirio había cesado, trajeron 5 barriles, donde se lleva la basura, que ya olían a demonio, llenos de gusanos. Los llenaron de agua y después le añadieron sal.
Nos quitaron las esposas, y el comandante nos dijo:
-¡Cuerda de ratas, entre dentro de los barriles!
El dolor, que dolor, una picazón sin límite, no existe una palabra al mundo que lo podía definir, pues la mente no alcanzaba a precisarlo de lo inmenso que era ese sentir.
-El que quiera salir del barril, lo puede hacer y se pega de la cerca para darles plan.
Decidimos quedarnos a pesar de lo inclemente del dolor.
-Eso para que aprendan parranda de delincuentes que contra el gobierno nadie puede.
En eso nos vimos las caras, y sentimos una fuerza reivindicativa y el Negro Felipe me dijo.
-Dile algo no te la das de revolucionario, ¡pues!
Dentro de cada uno de nosotros ardía la rabia de Pueblo Oprimido. Desde el profundo de mi ser, donde jamás había llegado mi ser en circunstancia alguna, en esta humana condición de semejante situación, le exclame;
-¡Mire comandante! ustedes son solo 4 gallos, una parranda de becerros y una manada de chiquires; que tienen amos, nacieron para ser servos, nosotros somos libres, aún bajo este somete. ¡Oyó guardia nacional divisa sin honor!
-Así mismito es.
Dijeron los otros.
-Saludos Libertarios y Bolivarianos.
-En la próxima revolución, eliminaremos las Fuerzas Armadas, así no siguen jugando a la guerra con esos juguetes costosos, parranda de Vende Patria; que lo único que han servido es para Martirizar al Pueblo de Venezuela.
Bien entrada la noche nos sacaron de los barriles (que siempre había asociado a la riqueza petrolera) tullidos y adoloridos en el pabellón nos recibieron insultando a los guardias, no había como apoyar el aporreado envoltorio material, que nos sirve para estar en la tierra y que comprendí lo pasajero de esta existencia.
Cuando llegó el basuko y su efecto de olor amoniaco anestésiante hizo efecto en mi mente, entendí el dicho que DIOS ahoga pero no mata, el sabiendo desde antes de hacer el universo que esto iba ha pasar hizo el bazuko para que no sintiéramos el dolor inmenso inimaginable que el cuerpo producía.
Algunos dia después iniciaron los traslados, intempestivamente fuimos repartidos por todo lo amplio de la geografía patria.
Bueno, hermanazo del alma, no te sigo contando el resto en esta misiva, será en otra fecha, después te mando el resto de la historia y la tarea que nos impuso la maestra vida, en aquella ocasión en la lección única; Haz patria.
Esto ocurrió en el año de 1995, y a manera de epilogo me entere que.
Carlos Moreno; murió en una batalla dentro la cárcel del Rodeo, o sea fue ajusticiado por tanto hampón que había ofendido.
Jorge Saavedra; Bembón murió en la planta (Casa de Reeducación y Artesanal del Paraíso) de SIDA el 22 de Diciembre 1995.
De Leonardo Chirino, no sé.
Al Negro Felipe, sí, me lo encontré, hace algunos meses en el Monstruo de la Penitenciaria de Tocuyito (Castigo Nacional) yo llegaba al castigo y el partía.
Tuvo la oportunidad solo de saludarme:
-¡Cheito! Compatriota, saludos Libertarios y Bolivarianos; entre las peores cárcel del mundo.
-¡Venceremos! ¡Avanzaremos! Y Reconquistaremos la dignidad por nuestro sufrir y nuestra lucha.
-Sí, mí hermano, así será, síguete portando mal, ¡hasta la victoria!
De esta manera, me faltan algunos años por salir, pero no te preocupes hay fuelle pa´rato, este sistema no me doblegará, vivo al dia conmigo mismo y de esta vida que la vivo en un solo episodio no me quejo.
¡Patria o muerte!
.Historia de pueblo sin doliente.
..Entre las peores cárceles del mundo..
...Ayer, como hoy, pueblo sin doliente…
Sustraído del diario de Cheito del Márquez, un compatriota como tanta juventud, que luchan contra la violencia implícita de sistema.
Literatura social venezolana
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